Las autoridades recomiendan que los niños no beban agua del grifo tras detectarse ciertos niveles de radiación en el agua corriente de grifo en Tokio. La radiación detectada afecta a tanto a la ciudad de Tokio como a cinco distritos suburbanos.
Concretamente, se ha detectado una concentración de yodo de 210 bequerelios por litro en muestras de agua del grifo, mientras que el límite fijado por las autoridades japonesas es de 100 becquerelios por litro para bebés.
Según el Ministerio japonés de Educación y Ciencia, el límite de yodo en el agua corriente, en el caso de los adultos, es de 300 becquerel por kilo.
El pasado sábado, el Gobierno japonés reconoció que se habían detectado indicios de yodo radiactivo en el agua de Tokio y sus alrededores, aunque en niveles muy por debajo del límite legal.
Un funcionario del gobierno metropolitano de la capital de Japón remarcó que las autoridades están aconsejando que no se proporcione agua a bebés y niños pequeños, debido a que la radiación detectada supera los límites establecidos para ellos, un dato difundido con anterioridad por la televisión pública NHK.
La recomendación realizada por el gobierno metropolitano afecta a 23 barrios del centro de la capital y a otros cinco distritos vecinos, Musashino, Machida, Tama, Mitaka e Inagi.





